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LA ELECCIÓN DEL MODELO
DE ENSEÑANZA DEPORTIVA Y SU APLICACIÓN EFICAZ Ana
Pérez Curiel
Universidad Autónoma de Madrid David
Martínez Gómez
En un artículo del número anterior de esta misma publicación se
planteaba una cuestión, ¿qué
modelo de enseñanza deportiva utilizar? Para
poder resolver este interrogante, queremos mostrar en este artículo las
ventajas y desventajas didácticas que posee cada uno de los modelos
–tradicionales o constructivistas- así como los factores que posibilitan su
enseñanza eficaz para que así, los técnicos deportivos y los profesionales de
la educación física puedan tener la libertad de elegir. Modelo
Tradicional Vs. Modelo Constructivista
Es un hecho, que actualmente existe cierta polémica sobre el uso de uno
u otro modelo de enseñanza deportiva. Por un lado, hay autores que encuentran
en el modelo constructivista la metodología perfecta para garantizar una enseñanza
deportiva moderna donde el alumno/a construye su propio aprendizaje, y en el
modelo tradicional, una multitud de insuficiencias o desventajas que impiden que
sea un modelo válido para el ámbito educativo o recreativo. Por otro lado,
autores y docentes en activo apoyan los modelos tradicionales por las
posibilidades de “eficacia observable” y “control” de la clase. Estos últimos,
comparten en muchos casos las ideas del modelo constructivista pero, paradójicamente,
lo ven como una enseñanza descontextualizada por las posibilidades docentes y
las características del alumnado de la educación físico-deportiva actual.
López (2003) nos presenta las ventajas y desventajas de los modelos
tradicionales y constructivistas basándose en las características didácticas
de ambos como: el papel del profesor y el alumno/a, las comunicaciones
docente-discente y entre discentes, las capacidades que se desarrollan, los
mecanismos trabajados, y los aspectos motivacionales y de feedback que se
producen en la enseñanza de uno u otro modelo. Modelo Tradicional:
ventajas y desventajas
Modelo
Constructivista: ventajas y desventajas
En cualquier caso, son los docentes o técnicos deportivos los que han de
decidir el uso de uno u otro método. Para tomar esta decisión, Blázquez
(1995) considera algunos aspectos que condicionan la acción didáctica y que
deben ser tenidos en cuenta para la elección del cómo
enseñar: a) las características del individuo que aprende; b) las características
de la actividad deportiva, su estructura lógica; c) los objetivos que se
pretenden alcanzar; d) los planteamientos pedagógicos o métodos didácticos. La
eficacia docente en la enseñanza deportiva
Otro aspecto muy importante que todos los técnicos o educadores
deportivos deben tener en cuenta en su práctica diaria es procurar que el
proceso de enseñanza-aprendizaje sea lo más eficaz posible, es decir, debemos
buscar la “eficacia docente” (también denominado éxito pedagógico). Pero,¿cómo
se mide la eficacia docente?. De una forma muy general, podríamos decir que aquellos docentes o
educadores deportivos más eficaces son los que favorecen la consecución de los
objetivos planteados para sus alumnos/as. Piéron (1999), nos presenta una
propuesta en la que destaca las variables de enseñanza con las que facilitar
los aprendizajes en las actividades físico-deportivas, y que los docentes y técnicos
deportivos tienen que tener en cuenta a la hora de programar y durante la
realización de sus clases o entrenamientos. Entre ellas destaca: 1.
El
tiempo de compromiso motor:
se entiende como tiempo efectivo que el alumno/a invierte en la actividad motriz
durante la sesión. El tiempo invertido en la tarea se considera como un
mediador a través del cual la instrucción y las intervenciones del docente se
transforman en aprendizajes en los alumnos/as. 2.
Una
información frecuente y de calidad:
el feedback se sitúa en la frontera de dos fenómenos: la enseñanza y el
aprendizaje. Informar al participante sobre sus prestaciones corresponde a una
inquietud hacia éste último, en su búsqueda por la excelencia. 3.
El
clima positivo que debería reinar en la clase:
la actitud positiva respecto a la actividad física y deportiva sólo se
desarrolla si el alumno/a la ha practicado con éxito y si esta práctica se ha
efectuado de forma agradable, en un clima de apoyo y ánimo por parte del
docente. 4.
La
organización del trabajo en clase:
en la búsqueda de maximizar el tiempo de actividad individual, así como la
frecuencia de las reacciones a la prestación del alumno/a sin una atenta
organización de las condiciones de práctica de la actividad.
Una variable más que diferentes autores incluyen (Del Villar, 2001;
Moreno y Del Villar, 2004) se refiere al proceso de comunicación del docente
durante la sesión, especialmente en lo que respecta a las instrucciones y
presentación de las tareas: 5.
Las
instrucciones y presentación de las tareas de enseñanza:
hablamos de las informaciones que el docente aporta sus alumnos/as previamente
al desarrollo de la sesión y durante las diferentes tareas o actividades de
entrenamiento.
En este proceso de
comunicación se debe prestar especial atención a: 1) precisión y claridad a
la hora de informar; 2) cantidad, calidad y frecuencia de la información; 3) el
uso de la comunicación por parte del docente: instrucciones técnicas, aspectos
motivacionales, correcciones e indicación de errores, preguntas de reflexión,
conclusiones sobre la tarea, etcétera. A
modo de reflexión final
Resulta, por tanto, una responsabilidad ético-profesional por nuestra
parte conocer las distintas posibilidades de enseñanza deportiva. Gracias al
conocimiento de los diferentes modelos de enseñanza deportiva tendremos la
posibilidad de escoger uno u otro. La utilización de cualquiera de estos
modelos condicionará, no sólo el transcurso de las clases sino, la forma en la
que los practicantes irán alcanzando las diferentes metas de aprendizaje. Esto
implica que, a la hora de realizar nuestra elección, se haga necesario un análisis
de todos los factores que intervienen en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Referencias bibliográficas: Blázquez,
D. (1995): “Métodos de enseñanza de la práctica deportiva”, en Blázquez,
D. (Dir): La iniciación
deportiva y el deporte escolar.
INDE. Barcelona Del
Villar, F. (2001): “La formación del educador deportivo ante los nuevos retos
de la enseñanza del deporte” en Deporte y cambio social en el umbral del
siglo XXI. Investigación Social y deporte, nº 5, vol. II (pp. 300-319).
Esteban Sanz. Madrid. López,
A. (2003): “Cómo enseñar la iniciación deportiva”. Manuscrito no
publicado. Universidad Autónoma de Madrid. Madrid. Moreno,
M.P.; Del Villar, F. (2004): El
entrenador deportivo. Manual práctico para su desarrollo y formación.
INDE. Barcelona. Piéron.
M. (1999): Para una enseñanza eficaz
de las actividades físico-deportivas.
INDE. Barcelona |
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